martes, julio 24, 2007

NUTRICIÓN - Los Valiosos Sustitutos

LOS VALIOSOS SUSTITUTOS







Existen cosas en la vida que son difícilmente sustituibles. Aunque en la mayoría de los casos cuando se plantea este tema pensamos en sentimientos intangibles, necesidades impostergables o personas entrañables, muchos incluyen en este grupo a elementos que, aunque necesarios y placenteros, pueden ser reemplazados con algunos mínimos conocimientos, con imaginación y voluntad para el cambio.
El caso más notorio en el diabético es el empleo de azúcares, sal, y grasas.
Lamentablemente estos elementos de la alimentación cotidiana muchas veces deben restringirse de manera notoria en los pacientes con diabetes o prediabetes, particularmente si ya padecen ciertas complicaciones cardiovasculares asociadas (afecciones cardíacas, hipertensión arterial, función renal inadecuada).
Aquí le proporcionamos algunos ejemplos, con la intención de animarlo a probar estas u otras alternativas, con el invalorable apoyo de su imaginación, o la de sus allegados (tal vez más conocedores de las facetas culinarias).
Para reducir el aporte de dulces:
- Si desea consumir alguna golosina, seleccione las alternativas dietéticas, como las que se encuentran en caramelos, pastillas, goma de mascar, gaseosas light.
- En las preparaciones en las cuales necesariamente debe emplearse azúcar o en aquellas que se adquieren o se reciben como regalo por parte de personas que desconocen su situación, elija aquellas variables con menos azúcar o consuma la mitad de las porciones habituales.
Para reducir el aporte de grasas:
Recuerde que además de reducir la cantidad de grasas totales, es conveniente eliminar aquellas grasas que estadísticamente se vinculan con el desarrollo de enfermedades vasculares (muy frecuente entre los diabéticos).
- Sustituya las frituras por: vapor, horno, parrilla.
- En preparaciones al horno; recurra al rocío vegetal en reemplazo del aceite.
- No use manteca ni margarina, tanto para las preparaciones en las que estos elementos no llevan cocción (por ejemplo, puré, salsa, aderezos de ensaladas) como en los que participan en la cocción (por ejemplo, tortas o bizcochos)
- Utilice lácteos descremados y quesos con bajo de contenido de grasa
- Recurra a cortes de carnes magros, retire la piel del pollo antes de cocinarlos
- Quite toda la grasa visible, antes de cocinar las carnes.
Para reducir el aporte de sal:
- Reemplazar la sal común por la sal dietética o light (con menos contenido de sodio)
- No utilice sal en las preparaciones o cocciones. Es conveniente que la sal sea agregada en el plato, en el momento de comer.
- Siempre que sea posible, emplee en la cocina alimentos naturales y frescos o conservas domésticas bajas en sodio.
- Disponga de un adecuado arsenal de hierbas y especias en su cocina.
Asesórese en libros de cocina o negocios de venta de especias cuál es la más indicada en cada plato.Como puede verse, no se trata de comer alimentos insulsos o aburridos, sino de modificar de manera paulatina los hábitos, incorporar nuevas recetas a las ya tradicionales y disfrutar de las otras facetas de una buena comida como la charla con amigos, el reencuentro con un ser querido, un encuentro romántico o un fructífero almuerzo de trabajo.
Editora Médica Digital, noviembre de 2006
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